Cuando los festejos se convirtieron rápidamente en una escena de emergencia médica, el boxeador uzbeko Hasanboy Dusmatov logró el oro en la categoría de peso masculino de 51 kilos. Se generó un ambiente tenso después de que Tulkin Kilichev, su entrenador, cayera en Roland Garros.
El 41 años Kilichev tuvo un paro cardíaco que provocó gritos de ayuda entre los presentes. Según The Sun, los fisioterapeutas Robbie Lillis y Harj Singh, el colega del equipo británico, tomaron medidas de inmediato.
Aquellos que estaban cerca no se quedaron indiferentes ante el dramatismo del suceso. En testimonios recogidos por Sky Sports, Lillis afirmó: “El equipo técnico (uzbeko) regresó al área de calentamiento y todos estaban celebrando, y luego se escucharon gritos desde esa zona que no eran celebraciones en absoluto”.

«Se escuchó un grito que solicitaba ayuda a un médico. La primera persona que respondió fue Harj, y yo lo seguí con el botiquín de primeros auxilios que llevamos», narró . Además, recordó que para llegar a Kilichev, debieron trasladar a numerosos entrenadores. No obstante, Kilichev recuperó la conciencia después de 20 o 30 segundos de RCP (reanimación cardiopulmonar) realizada por Singh. Sus esfuerzos no fueron en vano.
Antes de trasladar a Kilichev a un hospital, donde se confirmó que su estado era estable, el equipo médico también utilizó un desfibrilador. “Abrí la bolsa de traumatología, saqué el desfibrilador y, de inmediato, le coloqué los electrodos. “Hicimos que todos se fueran y le aplicamos una descarga después de que se analizara su ritmo cardíaco y se indicó que era recomendable”, explicó.
El tiempo es crucial
La rapidez y la efectividad de la respuesta fueron cruciales en este caso. Lillis subrayó la importancia del equipamiento adecuado y la formación, diciendo: “La velocidad es la esencia de todo esto. Estoy muy, muy agradecido de que tuviéramos todo el equipamiento y de que Harj y yo estuviéramos allí para entrenarnos”.
Las inesperadas habilidades heroicas de Lillis recibieron elogios familiares; recordó que su madre dijo que este incidente sería su “momento olímpico”. Esta experiencia destaca cómo, a veces, los héroes inesperados emergen en momentos de crisis, ofreciendo una perspectiva distinta de lo que las Olimpiadas pueden significar más allá del ámbito deportivo.
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