«Lluvia negra cubre Brasil, Paraguay y Uruguay por incendios»

Además del sur de Brasil, la llamada lluvia negra se observó en el norte de Uruguay y el sur de Paraguay. En redes sociales se compartieron fotos del agua oscura recogida por residentes de esos países sudamericanos.

Se espera que en los próximos días se produzca una mayor cantidad de lluvia negra debido a la mezcla de aire frío proveniente de Argentina y Uruguay con el humo de los extensos incendios forestales que se han registrado en Brasil y Bolivia.

Según MetSul Meteorología, el estado más austral de Brasil, Río Grande del Sur, experimentó este jueves una de las mayores concentraciones de humo de Sudamérica.

¿Qué es la lluvia negra?

El agua con el hollín transportado por el humo es lo que provoca la lluvia negra, según el meteorólogo Estael Sias de MetSul.

“El hollín está formado por nanopartículas de carbono negro producidas por la quema incompleta de combustibles fósiles, material orgánico y otros”, afirma Sias.

“Cuando la combustión no es completa, las nanopartículas son transportadas a la atmósfera por el humo”.

El meteorólogo explica que la dirección del viento a 1.500 metros de altura determina hacia dónde se transporta el humo.

“Cuando hay viento de norte a sur, el humo se dirige a Argentina, Uruguay y el sur de Brasil, como pasó este miércoles”.

Las gotas de lluvia se forman alrededor de núcleos de condensación que se forman cuando las nanopartículas de carbono negro se mezclan con la humedad de las nubes.

“Con el avance de la lluvia, la atmósfera inicia un proceso de limpieza de ese humo, del carbón negro. La lluvia negra es resultado de eso”, resume Sias.

¿Supone un riesgo para la salud?

Según el meteorólogo de MetSul, se trata de una lluvia que está contaminada, pero no necesariamente peligrosa.

Sias afirma que como transporta carbón negro, solo tiene el efecto de ensuciar las superficies.

Por su parte, Gilberto Collares, quien es profesor de Ingeniería del Agua en la Universidad Federal de Pelotas (UFPel), es necesario medir adecuadamente la contaminación del agua para evitar daños a la salud de la población.

“La lluvia negra puede causar algunos daños, pero se cree que el humo se produjo por la quema de materia orgánica, es decir, bosques y pastos”, dice Collares.

“Si además de estos componentes hubiera residuos industriales potencialmente tóxicos, se produciría lo que se llama lluvia ácida, que es potencialmente mucho más peligrosa”, agrega.

A pesar de que toda agua de lluvia que no sea cristalina y clara requiere precaución, en la mayoría de los casos puede consumirse después de un proceso de filtración adecuado.

“No creemos que el agua para consumo humano en las regiones urbanas, donde hay redes de tratamiento pueda verse afectada por lo que está sucediendo”, observa.

Los expertos dicen que uno de los comportamientos que se deben evitar es el pánico por la lluvia negra.

“No podemos ser tan estrictos porque la población necesita agua. Tenemos que reducir el riesgo de pánico de forma responsable”, afirma Collares.

“Esto lo experimentamos mucho durante las inundaciones (en mayo de este año). La gente pasará por esta situación y tenemos que tratarla con cuidado y amabilidad”.

Cambio climático

Collares dice que el episodio demuestra cuán vulnerable es la población al cambio climático, a pesar del potencial bajo dañino de esta lluvia.

“En Porto Alegre (capital de Río Grande del Sur), las autoridades recomendaron que las escuelas no realicen actividades al aire libre con los estudiantes al menos hasta el domingo. Son cosas con las que tendremos que vivir”, afirma.

A mediados de agosto, los incendios en el centro de Brasil causaron humo en Río Grande del Sur.

El hollín también llegó a Argentina y Uruguay a través de vientos conocidos como «chorros de baja altura» o corredores eólicos.

El «sol rojo» fue causado por la niebla que impidió que el sol brillara con toda su intensidad durante varios días.

Al final del invierno, el humo se mezcló con una masa de aire frío y húmedo en Porto Alegre y otros pueblos de Río Grande del Sur, lo que provocó un calor inusual de hasta 36oC.

Debido al humo de los últimos días, el uso de mascarillas en las calles de Porto Alegre se ha vuelto a ver en las calles, algo poco común desde el final de la pandemia de COVID-19.

El gobierno local también recomendó que las personas con síntomas respiratorios busquen atención médica y que toda la población se mantenga hidratada, evite los lugares abiertos y mantenga las puertas y ventanas cerradas. También recomendó que las escuelas fueran cerradas.

El martes, la compañía suiza IQAir clasificó a Porto Alegre como la segunda metrópoli más contaminada del mundo, solo detrás de São Paulo, debido al deterioro de la calidad del aire en Río Grande del Sur. La clasificación se basa en imágenes tomadas desde el satélite, consignó la BBC de Londres.

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